El día 3 de octubre pasamos la mañana soleada al aire libre en uno de los parajes más típicos de la localidad de Alicante. Estuvimos en El Castillo de San Fernando, una antigua fortaleza que se erige a lo alto del monte situado en mitad de la ciudad y que ofrece unas vistas de la misma inigualables. Aprendimos qué era eso del prójimo disfrutando con el evangelio de San Lucas y jugamos por equipos para llegar a una misma meta común "Ir y hacer lo mismo".